El hombre de éste siglo tiene
un agujero en el sombrero,
tantas copas como cuentas,
un cáncer en el duodeno,
un puñado de mierda
siempre pronta a los labios,
besos rápidos de cianuro
y abrazos sulfurados.
Es una rata argentófila
con un juego de porcelana inglesa,
botones de hueso blanqueados
y una puta sentada a la mesa.
El desenfreno es su mejor deporte,
junto a las anécdotas improvisadas,
paga con lunas de vidrio barato,
luce con orgullo su moralidad cariada.
Es oriundo de La Desgracia,
amante sempiterno de la Decadencia,
epitafio amargo de la Historia,
Senador fiel de la Conveniencia.

3 comentarios:
Es una crìtica muy acertada. Leo y releo este poema y cada vez me gusta mas.
"con un juego de porcelana inglesa,
botones de hueso blanqueados
y una puta sentada a la mesa."
Estas lineas en particular me hicieron reir la primera vez que las leì de tan acertadas que me parecieron.
Ya te había dicho lo que pienso de este escrito, me encanta, ¿Has leído ese de Ginsberg que dejé alguna vez en mi Live Journal? Bueno toca el mismo tema, pero es mejor.
Qué bueno que les guste... A veces me río sola viendo palabras en mis escritos que jamás pronunciaría en voz alta, o en frente de personas no muy cercanas a mí. After all, I'm a lady (or, at least, I must act like one)
Mil gracias a las dos. Significa mucho para mí.
(Mimi: Conozco al cual haces referencia, y es uno de mis favoritos de Ginsberg :) )
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