miércoles, 3 de marzo de 2010

Sin título.

Que no sea en vano el esfuerzo,
¿Alguien escucha mi súplica?
Quisiera saber a donde va la taquicardia,
O si puedo confiar en que volverá
El insomnio en el que soy mía.

Mi decencia vendería
Por anfetaminas, feniletilamina,
Éxtasis de antro o de monja mística.
Mi compostura me arranco como cabello,
Mi tácita ansiedad me empala.
Morir, dormir, quizás soñar…
Quizás arrojarse a un río incoloro,
Como al mismo vacío
De haber nacido salvada
Y haber sido re-salvada en una pila bautismal.

1 comentarios:

Gato de Schrödinger dijo...

Me encanta, las palabras que usas me gustan muchísimo. Adoro como mezclas los trastornos, las drogas y la religión, y le das un tinte entre melancólico pero irónico.

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