>>Clock, clock, clock<<
Paso a paso se anuncia tu llegada.
>>clock, clock, clock<<
Termina la acera y cruza el umbral.
Tres horas de espera junto a la ventana. Son tres horas disipadas junto al humo de mis cigarrillos.
>>clock, clock, clock<<
Imagino tu figura.
>>clock, clock, clock<<
Tal vez en verdad no existas.
La razón me ha abandonado, como lo hicieron los años. Y lo único constante son las arrugas sobre mi frente.
La vida me ha enseñado paciencia, así que tomate tu tiempo. Espera junto a la puerta si así lo deseas, de cualquier forma me encontrarás junto a la ventana.
>>Clock, clock, clock<<
Espera solo un poco. El semblante me falla, pero supongo que es de esperarse.
Dime si no, ¿que anfitrión no ha temido tu visita?
Perdona mis manos temblantes, no son mas que vestigios de humanidad en este cuerpo casi plástico, casi prefabricado.
>>clock, clock, clock<<
Ya casi advierto tu aroma, y lo helado de tu aliento. Detente reloj y abrazame por última vez viejo hermano.
>>clock<<
Una ráfaga de viento vuela las cenizas del tabaco. ¿O ha sido mi propio suspiro?
Han sido los últimos destellos de mis sentidos, al tiempo que se apagan y duermo.
3 comentarios:
Impresionante, Miss Kacee; hacía tiempo que ningún escrito me daba escalofríos.
No lo había visto, Kacee.
Me dibujé una escena bastante poética... con la voz de vieja, el humo y la espera. Gracias por compartirlo.
Publicar un comentario